martes, 9 de agosto de 2011

Adoro las listas



ME GUSTA: el aire de montaña, las mariposas, el final de la canción Don't stop me now de Queen, el cabello pelirrojo, las miradas cómplices, hacer autoestop en una carretera desierta, un bote de nutella con una cuchara dentro, las ondas que se expanden al tirar una piedra a un lago, una balada con la guitarra española... y con una eléctrica también.ELLAS. Los tiovivos sin fin, cuando te callan con un beso, las películas francesas, quedarme dormida leyendo un libro a los pies de la cama... y al levantarme, encontrármelo allí conmigo ¡ni en sueños la historia me ha abandonado!, el gato que se llamaba ''gato'' de Audrey, en Desayuno con Diamantes... y los labios rojos de Lolita. Un beso en la cima del Empire State y una calada a un cigarrillo debajo de un bar mientras ves llover, los ''nos volveremos a ver''que se cumplen; una familia en el aeropuerto que espera con una pancarta a aquel que viene de viaje... y un escritor frustrado carente de inspiración.
Mohitos, gritos de emoción y suspiros de esperanza... los gemidos son aceptados si quieres.
Una bonita sonrisa en el metro, un amanecer en la Gran Manzana y por supuesto, ÉL.


NO ME GUSTA:  El olor a gasolina, los calcetines sobre sandalias, las presentaciones precipitadas, las personas fingidas, un plato de espinacas, algas a los pies de la playa, noches después de ver una película de terror, perder el tranvía, ir meándote por la calle y tener que pararte porque se te escapa el pis, sentirme observada mientras me como algo a l a r g a d o (y comestible, mentes sucias), la gente que te mira asqueada de arriba a abajo (si no te gusta, no mires, que no estás obligado), el dolor que se siente al quitarte la cera de las piernas, tener 20 monedas de 5 céntimos en el monedero, que me digan lo que tengo que hacer, las matemáticas, que cuando diga ''no sé silbar'' todo dios se ponga a silbar, que me traten como si tuviera seis años, correr a toda hostia con la mochila puesta, no tener a él junto a mí, las largas colas de espera, un retrete con una mierda dentro, una rosa sin espinas.







Todo el mundo que me conoce sabe que yo, personalmente, adoro las listas. Y voilà, aquí tenéis un pequeñíiiiiiiiiiiisimo fragmento de lo que me gusta y lo que no.
Las listas son ideales para cualquier cosa, casi siempre para recordar cosas que hay que comprar, tareas que hay que hacer o sueños o metas que queremos cumplir.
Pues bien, las listas no sólo sirven para eso, también para conocerte a ti misma  y ver qué tipo de persona eres en realidad... las listas también sirven para crear ideas, ¡SÍ! me encantan esas listas: agrupas cosas que te gustan y te disgustan, cosas cotidianas y no tan cotidianas, vas uniendo unas palabras con otras y al final ¡zas! la inspiración llegua. Os aconsejo que los probéis, es divertido y sirve.


Espero que el verano os vaya genial, yo estoy unos días por Zaragoza, descansando... y la verdad es que no paro quieta y no tengo tiempo de aburrirme.
Prontito me voy a Praga, y tengo ganas locas... imaginaos cuán es mi entusiasmo que he hecho un book de una completa guía de la ciudad!


Dulces sueños, BC 

sábado, 6 de agosto de 2011

Soy feliz.En realidad, más que eso.



Los que no me conocen tienen aquel problema de no conocerme.
No saben que me lo tomo todo a risa,y que mi personalidad no es como la de un gatito amaestrado... pero tampoco como la de un león salvaje.
Me han enseñado a no juzgar a las personas por las apariencias; pero no puedo evitar pensar lo gilipollas que es la gente al hacerlo. ¿Decir que no tienen vida? Paso. Me la suda si la tienen o no. 
Lo que parece un mal acto se va convirtiendo poco a poco en un defecto más grande que cualquiera que se pueda encontrar; ya que sin darte cuenta estas ahí, criticando los defectos de todos a los que envidias y al final te conviertes en eso, mierda.
Me entero de cosas pero ¿qué mas da? Habría estado igual de feliz conociéndolas o no.


Pierdes el tiempo si crees que tus palabras y gestos me afectan. 
Cuando pares... me avisas; yo mientras seré feliz a costa de nadie.



jueves, 4 de agosto de 2011

Hey Jude



Hoy es un día de esos.
Después de dar una y mil vueltas de carrerilla a una noche de pesadillas; el despertador automático de mi conciencia se activaba a las seis y media de la madrugada para no volverse dormir.
Ando descalza por el pasillo, no hay nadie en casa; y con gesto de desagrado, pienso que es una cosa a la que me empiezo a acostumbrar. No importa. En realidad, hay pocas cosas que me importan a las seis y media de la madrugada.
Por eso me gustan estos días.
Me salgo a la terraza y solo se oyen algunos pajarillos. Desde la cocina se oye Hey Jude, de Paul McCartney; la letra no es muy difícil de entender. El autor trata de animar a Jude, la supuesta chica, a que cante una canción desde el corazón y blablabla. La supuesta Jude al principio es débil y tímida; incapaz de hacer algo por sí sola; y conforme la canción pasa, Jude se vuelve fuerte e independiente.
Es inevitable que me compare con Jude; siempre lo hago por cualquier cosa.
Suspiro. ¿Ganas de pensar? Cero. Pero también es inevitable.
Está siendo una semana intensa y llena de descubrimientos; las cosas nunca son lo que parecen y ya no puedes esperar nada de nadie. Por otra parte, me he dado cuenta de la cantidad de personas que tengo a mi lado y que me quieren. Es increíble.

De repente me entran unas ganas horrorosas de fumar y de meterme algo a la boca ¿Cuando fue la última vez que ingerí algo y no salió en forma de papilla a través de mis labios? Sí, es bastante asqueroso describir un vómito.
Hey Jude acaba.
Un dia ''de esos'' empieza.




BC.