Me echabais de menos? Yo a vosotros si! He estado desaparecida más de dos semanas... esto es increíble.
Lo primero de todo, FELIZ NAVIDAD (se que llego un poco tarde) y FELIZ AÑO NUEVO A TODOS! Espero que todos vuestros deseos se hagan realidad este año, y que vuestros propósitos se cumplan. La verdad es que el 2012 no pinta muy bien; dicen que hay que apretarse el cinturón,y la gente que sale por la tele no para de desear lo mismo... trabajo, trabajo y más trabajo... año de subidas y bajadas; año de montaña rusa, de Adolfo diciendo ''tenemos para rato'',de recortes mal echos con tijeras corruptas, ¿de esperanza? Espero.
El 2011 fue un año convulso para mí en todos los sentidos, pero espero que el 2012 lo sea aún más. Lleno de problemas y de mierdas varias, sino; ¿cómo voy a sonreír de esa manera cuando los veo todos solucionados?
Y ya por último, muchas gracias por este año a vuestro lado, vuestros comentarios y eso. He conocido a gente aquí que realmente merece la pena.
Hace ya mucho tiempo, antes de la aparición de las estrellas, los cometas y los astros; nació alguien. ¿Alguien? no sé si es eso exactamente, quizá algo o.... en realidad era nada. Era el alma más pura del mundo. Bondadosa, cariñosa,generosa,feliz,vividora. Era un alma única. El alma que nadie puede tener. En todas partes, eterna e invencible.
A pesar de ser la solución de todos los problemas del planeta, ella sabía que no podía vivir durante todos los días del año,ya que sino el mundo sería demasiado aburrido; por lo que únicamente aparecía cada uno de enero.
La única y principal tarea que le aguardaba aquí era observar.Le encantaba ver a las personas año tras año, su evolución, sus problemas... los humanos le parecían unos seres tan extraños como fascinantes.Se amaban, se enfadaban,se peleaban y se reían. Se sonreían. Luego se duchaban y encendían la televisión haciendo zapping. Se sorprendían por las cosas más diminutas y sus vidas parecían más plenas con aquellos pequeños placeres.
Eran los únicos seres en la tierra que podían destruirla, reducirla a polvo sin que apenas les importase... o por el contrario, inventar lo que se pensaba que no funcionaría con apenas dos minutos de fruncido de ceño.
Eran cabezones. Envidiosos. Soñadores.
Pero ella sabía que todos eran diferentes, a su manera. Ella sabía que había personas demasiado buenas, y personas que apenas merecían tal nombre.
Durante los últimos años,había tomado la forma de un pastelero que vendía toda clase de dulces. En cada calle de cada distrito de cada ciudad de cada país, se encontraba una confitería. Conocía a todo el mundo, sabía de dónde venían, cómo eran... pero jamás se le permitía saber lo que les había pasado durante el resto del año.
Anotaba todos los cambios, y luego, cuando el reloj marcaba las 23:59 cerraba la tienda y no regresaba hasta las 00:00 del año siguiente.
Ese último minuto del año 2012 estaba a punto de cerrar cuando una figura se aproximaba entre la niebla. No podía ser que se hubiese olvidado de ella.
Iba corriendo. Cabía suponer que llegaba tarde, como siempre, y que las cosas más importantes seguía dejándolas para el último momento. Las prisas no le mataron la curiosidad de acercarse al escaparate y quedarse embelesada durante unos escasos minutos.
Tiempo que le bastó para poder examinarla de cerca.
Ella había cambiado. Y no sólo físicamente.
Podía admirar aquella mirada de antes, pero una nueva, un nuevo soplo, resplandecía entre todas las demás: ella ahora era fuerte.Se notaba que este último año había sido importante: descubrimientos,traiciones,conflictos,sorpresas,oportunidades... momentos que casi pueden con todo, minutos de echarlo todo a la mierda y tirar a más de una persona por la borda.
No había rastro de aquella niña asustada e insegura de gafas rojas de pasta.
Y en los últimos segundos, sonrió.
>> Otro año<< susurró tras el cristal.
Esa fue la primera vez que el alma se sorprendió.
A fin de cuentas, daría toda su pureza por ser un mortal, envidioso y soñador, humano.



